Materiales
Aislamiento de cáñamo
Optimización del confort interior mediante materiales naturales
El sector de la construcción sostenible está experimentando un crecimiento significativo, impulsado por la urgente necesidad de reducir el impacto ambiental de las edificaciones. El sector de la construcción es responsable de casi el 40% de las emisiones globales de CO2 y para mitigar este impacto, la adopción de aislamientos naturales y biomateriales ha demostrado ser una estrategia eficaz, al disminuir considerablemente el carbono incorporado en las edificaciones.
Tradicionalmente, la madera ha sido un material destacado debido a su versatilidad y propiedades estructurales. Sin embargo, su uso intensivo conlleva desafíos sustanciales, como la necesidad constante de reforestación y los problemas ambientales derivados de los monocultivos, lo que amenaza la biodiversidad y la capacidad de los bosques para actuar como sumideros de carbono.
En este contexto, se están investigando alternativas de rápido crecimiento como el bambú, la paja y el cáñamo. Estos biomateriales no solo se regeneran rápidamente y requieren menos recursos, sino que también promueven prácticas de construcción más sostenibles y responsables. En particular, el cáñamo ha emergido como un material de aislamiento prometedor, debido a sus excepcionales propiedades térmicas y acústicas, así como su sostenibilidad y bajo impacto ambiental. Este artículo explora en profundidad las ventajas del aislamiento de cáñamo, subrayando su potencial para revolucionar la construcción sostenible. [1]
¿Qué es el cáñamo?
El cáñamo forma parte de nuestro patrimonio cultural e histórico, ya que los humanos lo hemos utilizado durante más de 8.000 años. Fue la primera planta empleada por la humanidad para fabricar tejidos, medicinas, materiales de construcción y papel. Sin embargo, el cáñamo fue víctima del lobby de la industria química en los años 30, lo que llevó a su prohibición en los Estados Unidos en 1937 y posteriormente en el resto del mundo. Hoy en día, diferentes países están redescubriendo poco a poco todas las propiedades del cáñamo, todas sus aplicaciones y las ventajas que puede aportar. En el ámbito de la construcción, el aislamiento de cáñamo está ganando reconocimiento por su eficiencia energética y sostenibilidad, destacándose como una alternativa viable y ecológica en la arquitectura moderna.

Propiedades del cáñamo
Versatilidad. El cáñamo es la hierba proveniente de la planta Cannabis sativa, que contiene fibras, semillas y aceite y se emplea en una gran variedad de sectores, como la cosmética, textil, alimentaria y materiales de construcción. Se puede utilizar toda la planta, desde las semillas hasta el núcleo parecido a la madera y las fibras mismas.
Fibras. Se utilizan las fibras largas que se extraen de la parte central de la planta. La planta de cáñamo tiene fuertes fibras leñosas, que son excelentes para producir lana de cáñamo. Esta lana tiene muy buenas propiedades aislantes, por lo que se transforma en planchas y rollos aislantes.
Eficiente. Con las fibras de 1 hectárea se pueden producir hasta 90 m³ de material aislante de cáñamo. En comparación, una hectárea de bosque medio sólo proporciona material suficiente para 20-70 m³ de aislamiento de fibra de madera. Un campo de cáñamo de 1 hectárea extrae anualmente aproximadamente 14,5 t de CO2 de la atmósfera, mientras que la misma superficie de bosque promedio puede eliminar sólo entre 10 y 11 t de CO2 por año.
Rápido crecimiento. Las plantas de cáñamo crecen hasta 3 metros de altura en unos 100 días y sus raíces llegan casi a la misma profundidad del suelo. Esto permite que la planta de cáñamo alcance nutrientes a los que muchas otras plantas no tienen acceso, por lo que no es necesario utilizar fertilizantes artificiales adicionales.
Libre de tóxicos. Dondequiera que se produzca, el cáñamo es una planta que no necesita productos químicos para crecer sanamente, ya que crece más rápido que las malas hierbas y no tiene ningún interés para las plagas al no contener ningún nutriente que puedan utilizar. Las plantas de cáñamo también son extremadamente resistentes a los hongos y a la putrefacción, por lo que las fibras de cáñamo obtenidas mediante desfibración están perfectamente sanas y libres de sustancias nocivas para la salud.
Bajo consumo hídrico. Según el índice Higg, una base de datos que calcula el impacto medioambiental de los materiales, se necesitan 4,23 litros de agua para producir cáñamo y 57,1 litros para la misma cantidad de algodón. Sin embargo, se necesita casi la mitad de tierra para cultivar ese kilo de cáñamo porque las plantas crecen muy cercas unas de otras. Por hectárea, el cáñamo produce entre 1.200 y 2.000 kilos de fibra, mientras que el algodón produce entre 300 y 1.100 kilos. [2]
El cáñamo y sus características
Las excepcionales propiedades de esta fibra confieren al tejido que confecciona cualidades inigualables: es confortable, suave, transpirable, antifúngico, antibacteriano, hipoalergénico, resistente a los rayos UV (protege hasta el 95% de los rayos UV) y resistente al calor y a la luz. El cáñamo no solo ofrece beneficios en la industria textil, sino que también es altamente valorado en el sector de la construcción.
El aislamiento de cáñamo, por ejemplo, es reconocido por su resistencia y su capacidad para regular la humedad, gracias a su naturaleza higroscópica. Esto significa que puede absorber y liberar humedad sin perder sus propiedades aislantes, lo que contribuye a mantener ambientes interiores saludables y confortables.
Además, el cáñamo es un excelente aislante acústico, capaz de reducir significativamente la transmisión de ruido. Su durabilidad es otra característica destacada, ya que no se pudre ni se deteriora fácilmente al no contener proteínas que puedan atraer a insectos o generar moho. Este material imputrescible, por lo tanto, garantiza una larga vida útil sin necesidad de tratamientos químicos adicionales.
Desde el punto de vista de la salud, el aislamiento de cáñamo es un producto libre de tóxicos y no contiene compuestos orgánicos volátiles (COV), lo que contribuye a la calidad del aire interior y previene posibles problemas de salud asociados a la exposición a sustancias químicas nocivas. Esta característica, junto con sus propiedades naturales antibacterianas y antifúngicas, lo convierte en una opción segura y saludable para cualquier tipo de construcción.

Ventajas del cáñamo en construcción
Eficiencia energética. El cáñamo ofrece un elevado aislamiento térmico, siendo una alternativa ecológica a los plásticos aislantes derivados del petróleo como el XPS (poliestireno extruido) y el EPS (poliestireno expandido). Funciona mediante la captura de aire estático en su textura esponjosa, con un coeficiente de conductividad térmica de 0,048 W/m*K.
Transpirabilidad. La fibra hueca y transpirable del cáñamo permite una termorregulación única, evitando la presencia de condensaciones y consecuentes manchas de humedad.
Imputrescible. El cáñamo es un antibacteriano natural, resistente a insectos y roedores, y no se pudre al no contener proteínas.
Ignífugo. El cáñamo cuenta con capacidad ignífuga, clasificado como Class E de acuerdo con la norma EN13501-1:2007.
Higrotermia. El cáñamo regula la humedad y puede absorber hasta cuatro veces su peso en agua en un minuto, devolviendo gradualmente la humedad al ambiente y manteniendo la humedad de la casa constante.
Aislamiento acústico. Gracias a su naturaleza porosa, el cáñamo ofrece un excelente aislamiento acústico.
Huella nula. Durante el proceso de fabricación, el balance de emisiones de CO2 es negativo.
Impacto nulo. El cáñamo tiene un bajo consumo de recursos hídricos.
Biodegradable. Es un producto 100% natural y totalmente reciclable.
Saludable. El cáñamo no irrita la piel ni los pulmones en su manipulación ni colocación, a diferencia de materiales como el aislamiento de lana de vidrio. Tampoco tiene olor ni presencia de aditivos, contribuyendo a reducir los contaminantes del ambiente interior.
Durabilidad. El cáñamo es más duradero que otros aislamientos como la lana de vidrio y la lana de roca.
Ligereza. El cáñamo tiene una densidad aparente de 100 a 110 kg/m³, lo que lo hace un material ligero y fácil de trabajar.
Características técnicas del aislamiento de cáñamo
El aislamiento natural de cáñamo se comercializa en tres formas distintas: rollos, paneles flexibles y a granel (cañamiza). Estas formas permiten una gran versatilidad en su aplicación en la construcción. Además, el desecho de este material, la fibra leñosa proveniente de los tallos principales, se puede emplear en morteros aligerados, demostrando otro ejemplo de ‘upcycling’.
El cáñamo está compuesto por el grano (cañamón) y el tallo o paja. El cañamón se utiliza como aceite alimentario y alimento para animales, mientras que la paja se trata para separar la fibra de la corteza, utilizada en pasta de papel, materiales compuestos plásticos y como lana aislante. La cañamiza, proveniente de la parte leñosa del tallo, se emplea en aplicaciones de aislamiento y otros usos constructivos.
Formatos de aislamiento de cáñamo:
Bloque de cáñamo.
Fibra de cáñamo.
Cañamiza.
Bloque de cáñamo
Son ladrillos o bloques sólidos hechos de cáñamo, a veces mezclados con otros materiales naturales como cal o arcilla. Estos bloques tienen una forma rígida y se utilizan principalmente en la construcción de paredes y muros sólidos y estructuras de carga, a menudo en construcciones de tipo adobe. Son adecuados para aplicaciones donde se requiere una estructura resistente y aislamiento térmico al mismo tiempo. Los bloques de cáñamo ofrecen buenas propiedades aislantes térmicas, actúan como reguladores de humedad y tienen una buena inercia térmica, permitiendo almacenar calor y liberarlo lentamente, ayudando a mantener una temperatura constante en el interior. Su coeficiente de conductividad térmica (Lambda) es de 0,071 W/m*K. [4]

Fibra de cáñamo
Se presenta en forma de mantas, rollos o láminas sueltas, y es más flexible, utilizada comúnmente como material de relleno en las cavidades de las paredes y techos. Principalmente sirve como aislamiento térmico y acústico y se puede instalar en construcciones nuevas o en edificios existentes. Tanto las planchas como los rollos aislantes son fáciles de procesar y cortar a medida, con un coeficiente de conductividad térmica entre 0,038 y 0,042 W/m*K. La fibra de cáñamo se fabrica a partir de las fibras unidas de la planta de cannabis, que crece rápidamente y es refractaria a plagas, no requiriendo pesticidas. Se presenta como disgregado aislante de celulosa de cáñamo protegida con sales minerales o en forma de manta aislante. Es resistente a insectos y roedores, permeable al vapor de agua, y utilizada en pavimentos flotantes, techos de madera, particiones vacías y revestimiento de paredes. No es irritante, es reciclable, tiene buena resistencia mecánica y es estable en el tiempo. La puesta en obra es sencilla, minimizando cortes y sujetándose con grapas en armazones de madera, con opciones para estructuras metálicas que requieren impermeabilidad al aire pero no al vapor, mejorando sus cualidades térmicas.

Cañamiza
La cañamiza es la viruta del tronco de la planta del cáñamo. Se puede utilizar como aislamiento térmico en muros encofrados con un mortero realizado con cal y cañamiza. Aunque su capacidad aislante es menor comparada con otros formatos (coeficiente de conductividad térmica de 0,048 W/m*K), es ideal para aplicaciones que requieren un material suelto y flexible. [3]

Huella ecológica del cáñamo en construcción
El cáñamo es la planta de biomasa más conocida hasta la fecha. Limpia y revitaliza el suelo y puede absorber hasta 15 toneladas de CO2 por hectárea. Este material sigue los principios de la economía circular por definición, ya que siempre aprovecha material de desecho. Este proceso, conocido como suprareciclaje (en inglés, upcycling) o reutilización creativa, transforma subproductos, materiales de desecho o productos no deseados en nuevos materiales o productos con una función concreta, como el aislamiento térmico.
Gracias a su rápido crecimiento, el cáñamo produce una masa vegetal considerable, absorbiendo y almacenando una gran cantidad de CO2 mediante fotosíntesis. El crecimiento de una tonelada de paja de cáñamo requiere la absorción de aproximadamente 1,7 toneladas de CO2 y libera un volumen equivalente de oxígeno. Durante su crecimiento hasta la madurez, una hectárea de cáñamo puede absorber entre 10 y 15 toneladas de CO2, contribuyendo significativamente a la reducción de gases de efecto invernadero. [6]
En términos de sostenibilidad, el cáñamo es un biomaterial renovable y biodegradable con un bajo impacto medioambiental. Destaca por su capacidad de aislamiento térmico y acústico, reduciendo la transferencia de calor y ruido. Además, ofrece propiedades ignífugas, proporcionando resistencia al fuego, y es higroscópico, regulando naturalmente la humedad interior de las viviendas. Estas características hacen del cáñamo un material de construcción ecológico y eficiente, alineado con las prácticas de construcción sostenibles y la protección del medio ambiente. [7]
Proveedores en España
Hoy en día, la demanda de fibras de cáñamo está aumentando nuevamente, ya que son una alternativa ecológica y sostenible a las fibras sintéticas en muchas aplicaciones. Debido a la regulación de 2022 del cannabis con fines terapéuticos en España, nuestro país se ha convertido en el principal productor y exportador de cannabis en Europa, un fenómeno que tuvo su origen en Cataluña debido a su legalización previa.
Bloques
La empresa HEMPCRETE ofrece bloques de cáñamo, incluyendo el bloque de 7,5, ideal para aislar por el interior en espacios reducidos. Su espesor permite una puesta en obra rápida y fácil sin pérdida de espacio habitable. Es una solución eficiente para aislar habitaciones o salas pequeñas, así como para su uso como SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior). Estos bloques proporcionan una buena inercia térmica y regulan la humedad de las habitaciones de manera natural. [8]
Paneles
La empresa CANNATEKTUM, con sede en Guadix, Granada, ofrece paneles y tableros aislantes compuestos de un 75% de fibra de cáñamo y un 25% de yute reciclado. Sus paneles, presentados en forma de rollos o bandas, proporcionan un aislamiento termoacústico excepcional e innovador. Están diseñados según un proceso industrial innovador para ofrecer un “efecto muelle” en lateral, garantizando una resistencia mecánica duradera.

Mantos
La empresa RMT INSULATION, con sede en Santa Eulàlia de Ronçana, Barcelona, se especializa en la manufactura y comercio de lana. Han abierto su cartera de productos al algodón reciclado y mantos de fibra de cáñamo. Aunque por el momento están utilizando aglomerantes sintéticos en la composición, ofrecen una alternativa en mantos aislantes.
BioKlima Nature, ubicada en Navarra, distribuye rollos aislantes termoacústicos flexibles del fabricante navarro Aislanat. Estos mantos se componen de un 85% de fibra de cáñamo con un 15% de fibra de termofusión que actúa como aglomerante.
Cañamiza
Cannabric ofrece CANNAHABITAT y CANNAFINO, agregados compuestos por cañamiza, calibrada y desempolvada, resultante del desfibrado del tallo de cáñamo. Estos productos cuentan con el sello de (CenC), certificando su aptitud para hormigones y morteros de cáñamo para la construcción. Se trata de un producto compatible con diversas cales del mercado.
Hempcrete ofrece sacos de 20 kg de cañamiza para construcción. La cañamiza es la viruta resultante de trocear la caña (madera) del cáñamo y puede absorber líquido equivalente hasta 3,5 veces su propio peso.
BIBLIOGRAFÍA
- Fighting Monocultures: Should Fast-growing Biogenic Materials Replace Timber? Revalu, 2023
- ¿Qué grado de sostenibilidad tiene la ropa fabricada con cáñamo? COSH, 2024
- Comparativa global aislamientos ecológicos EcoHabitar, 2017
- Sistema Hempro Ficha técnica Hempcrete, 2023
- Scale analysis of heat and moisture transfer through bio-based materials — Application to hemp concrete Energy and Buildings, 2017
- ¿Qué es el cáñamo? Hempcrete, 2023
- Modeling thermal conductivity of hemp insulation material Building and Environment, 2016
- Carbon-Negative Construction, Hempcrete Lucy Wang, Antropocene, 2024