Neuroarquitectura en la Revista Arquitectura y Diseño

La reconocida revista Arquitectura y Diseño publica este lunes 27 de mayo el artículo Neuroarquitectura: consejos prácticos de dos estudios de arquitectura para que tu casa te haga más feliz, que cuenta con Slow Studio como estudio especializado en crear hogares que fomentan el bienestar físico y emocional. La revista Arquitectura y Diseño es una publicación mensual que se enfoca en los últimos avances y tendencias en el mundo de la arquitectura, el diseño de interiores y la decoración.
De hecho, en el nuestro apartado Research podéis encontrar un artículo que permite profundizar en el tema titulado ¿Qué es la neuroarquitectura? que detalla los 10 fundamentos de la arquitectura.
En el artículo en la revista Arquitectura y Diseño, respondemos a una serie de preguntas sobre cómo diseñar una casa feliz teniendo en cuenta los principios de la neuroarquitectura:
En vuestra opinión, ¿por qué la neuroarquitectura es actualmente (y desde cuándo) un aspecto importante en el diseño del hogar?
La neuroarquitectura se ha vuelto importante en el diseño del hogar debido a un creciente entendimiento de cómo los espacios que habitamos y el entorno físico afecta a nuestras emociones, comportamientos y bienestar general. Desde hace algunas décadas, se ha reconocido la influencia significativa que tiene el diseño del espacio en nuestra salud física, mental y emocional. Esto ha llevado a un mayor interés en crear entornos que promuevan la conciencia, la calma, la concentración y la felicidad, lo cual es especialmente relevante en el contexto del hogar, donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo.
La distribución del espacio y su relación con el exterior son cuestiones capitales en la neuroarquitectura. Sentirnos a gusto y conectados con lo que nos rodea es fundamental. ¿Por qué?, y ¿habéis notado un cambio desde la pandemia?
El diseño de los espacios de vida y entornos construidos, concibiéndolos de manera holística al tener en cuenta la continuidad interior-exterior, son esenciales en la neuroarquitectura porque afectan directamente nuestra sensación de bienestar y conexión con el entorno. De hecho, la conexión con la naturaleza es el principio central de la biofilia, que se refiere al vínculo innato que las personas tienen con la naturaleza y la necesidad de interactuar con ella para mantener un equilibrio emocional y físico.
Durante la pandemia, esta necesidad de conexión con la naturaleza y con nuestro entorno se ha vuelto aún más evidente, si bien es cierto que antes de la pandemia ya se habían hecho estudios que concluían que pasamos más del 90% de nuestro tiempo en espacios interiores. Esto ha llevado a un mayor énfasis en la creación de ambientes que propicien la conexión con la naturaleza, a través de estrategias como abrir los espacios a las vistas, entrada de luz natural, generación de corrientes de aire a través de ventilación cruzada, uso de materiales transpirables y naturales, cubiertas vegetales que amortiguan y regulan temperatura y humedad, incorporación de vegetación en el interior, creación de espacios semi-exteriores como patios bioclimáticos o pérgolas cubiertas mediante vegetación caduca y de espacios al aire libre como jardines o balcones.
Vista y tacto son especialmente importantes en cualquier interior. Concretamente, ¿podríais decirme tres maneras de trasladar ambos sentidos de manera práctica (qué colores o accesorios usar, materiales que nos hace sentir mejor…) al hogar para que la gente se sienta más a gusto?
– Uso de biomateriales: Incorporar materiales naturales como madera, cerámica o piedra, que además de tener una huella ecológica mínima, dejarlos vistos aporta cualidades de transpirabilidad, higroscopicidad, capacidad de amortiguación térmica y acústica absorción de olores, además de reducir el uso de recursos planetarios y trabajar desde una arquitectura sincera que no esconde las cualidades de los propios materiales. Esto solo es posible cuando trabajamos con materiales naturales y saludables.
– Iluminación natural: El sol es vida, es una fuente de energía inagotable que proporciona luz y calor al planeta y consecuentemente a los entornos construidos. Utilizar sistemas que permitan la entrada de luz directa pero también difusa, que permitan regular su entrada y adaptar la distribución de las estancias en función de su orientación y de la estación en que nos encontremos, protegiéndonos de la radiación en verano y captando en invierno, genera ambientes confortables a nivel visual. Además de confort visual, la captación y control solar mejora el confort higrotérmico de manera natural.
– Espacios naturales: Priorizar la biofilia mediante la presencia de plantas de interior, patios bioclimáticos con vegetación, pérgolas protegidas mediante vegetación de hoja caduca, preservar la vegetación existente del entorno a la vez que ampliamos la biodiversidad mediante presencia de agua, refugios para fauna… no solo condiciona sentidos como la vista y el tacto, también aporta aromas relajantes que permiten reconectar con la naturaleza. Además, mejora la calidad del aire, absorbe impurezas del ambiente interior, produce oxígeno y absorbe CO2; también resulta muy reconfortante y beneficioso para la salud mental al recordarnos constantemente que todos formamos parte de un ecosistema y estamos estrechamente ligados con los seres vivos que conviven en nuestro mismo planeta y al que debemos respeto.
En vuestra web, habláis de los 10 fundamentos de la neuroarquitectura. Entiendo que todos son importantes, pero ¿cuáles diríais que son más fácilmente trasladables a cualquier hogar en el que se quiera mejorar el bienestar de quienes lo habitan?
Todos los fundamentos de la neuroarquitectura son importantes, pero aquellos que son más fácilmente trasladables a cualquier hogar son los relacionados con la elección de materiales con los que materializamos los ambientes interiores y la morfología de estos espacios; y su correspondiente iluminación.
Estos aspectos pueden ser adaptados con relativa facilidad para mejorar el bienestar de quienes habitan el hogar, ya sea mediante la incorporación de luz natural, la creación de espacios funcionales y cómodos, o la selección de materiales naturales y renovables que promuevan una sensación de calidez y confort.