Aerotermia en la Revista Arquitectura y Diseño

La revista Arquitectura y Diseño publica este mes el artículo “Qué es la aerotermia y cuánto dinero se ahorra instalándola”, en el que se analiza esta tecnología renovable como una de las soluciones más eficientes para climatizar viviendas reduciendo el consumo energético y las emisiones de CO₂.
El reportaje explica cómo la aerotermia aprovecha la energía contenida en el aire exterior para generar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, destacando su papel como alternativa sostenible frente a los sistemas tradicionales de gas o gasóleo.
Desde Slow Studio, especializados en vivienda sostenible y diseño pasivo, compartimos nuestra visión sobre el uso de la aerotermia y su integración en proyectos arquitectónicos orientados a la eficiencia energética y el bienestar. Podéis leer más en nuestro artículo ¿Qué es aerotermia en una casa?
¿Estoy en lo cierto al afirmar que, en general, combinar la aerotermia con placas solares da como resultado una mayor eficiencia energética y un mejor rendimiento (entre otras cosas porque la dependencia de la electricidad es menor)?
Sí, estás en lo cierto. Combinar aerotermia con placas solares es, hoy en día, la opción más eficiente y rentable para la producción de agua caliente sanitaria.
La aerotermia funciona con electricidad, y al alimentarse con energía fotovoltaica, se reduce enormemente la dependencia de la red y aumenta el rendimiento global del sistema. De hecho, el rendimiento energético puede incrementarse de forma muy notable cuando ambos sistemas se integran correctamente.
Ahora bien, desde nuestro enfoque de arquitectura bioclimática y pasiva, entendemos que la aerotermia no es exactamente una “alternativa”, sino simplemente la mejor herramienta disponible para calentar agua caliente sanitaria (ACS).
En un clima mediterráneo, donde el diseño pasivo permite alcanzar confort térmico sin necesidad de sistemas activos, no tiene sentido utilizar la aerotermia como sistema principal de calefacción o refrigeración.
Nosotros no utilizamos ningún sistema activo de climatización, ni radiadores, ni suelo radiante, ni aire acondicionado. Trabajamos exclusivamente con principios pasivos, que son los que garantizan la eficiencia y el bienestar real dentro de una vivienda. Los seis principios bioclimáticos en los que se basa nuestro trabajo son:
Captación y protección solar: aprovechar la radiación solar en invierno para calentar los espacios interiores, y protegerse de ella en verano mediante aleros, lamas, pérgolas o vegetación caducifolia.
Inercia térmica: usar materiales con gran capacidad de almacenamiento térmico (muros de tierra, piedra u hormigón) que acumulan calor en invierno y frescor en verano, estabilizando las temperaturas interiores.
Aislamiento térmico: reducir pérdidas o ganancias de calor con envolventes bien aisladas que minimicen el intercambio entre interior y exterior.
Hermeticidad y ausencia de puentes térmicos: sellar correctamente la envolvente del edificio para evitar infiltraciones de aire y pérdidas térmicas localizadas.
Renovación del aire controlada: garantizar una ventilación continua y eficiente que mantenga buena calidad ambiental interior sin pérdidas energéticas.
Ventilación cruzada: diseñar la vivienda para aprovechar las corrientes naturales de aire, sobre todo en verano, generando confort térmico de manera pasiva.
Por eso, la eficiencia real no está en la máquina, sino en el diseño arquitectónico.
El problema que vemos hoy es que muchas personas instalan aerotermia y la conectan a sistemas de aire para calefacción y refrigeración, y eso es un error: son sistemas activos que calientan el aire, un medio poco eficiente desde el punto de vista energético y, además, poco saludable.
El aire caliente reseca el ambiente, reduce la humedad relativa, irrita las mucosas, debilita las defensas y genera un confort artificial y momentáneo. En cambio, una vivienda diseñada con estrategias pasivas mantiene temperaturas estables todo el año sin necesidad de gastar energía.
Por tanto, la aerotermia sí es muy eficiente, pero debe usarse solo para lo que realmente tiene sentido: producir agua caliente.
En climas mediterráneos bien diseñados, no necesitamos calefacción activa; y si en casos muy puntuales la demanda térmica lo requiere (por ejemplo, en zonas de montaña o con poca radiación solar), puede resolverse con radiadores eléctricos conectados a placas solares, sin necesidad de sistemas complejos ni costosos.
Algunas de las ventajas de la aerotermia es que se trata de una instalación sencilla con un periodo de retorno medio-bajo, pero qué otras dos o tres destacarías?
Coincido en que una de sus principales ventajas es la facilidad de instalación y su buen retorno económico, pero añadiría tres puntos clave más:
Máxima eficiencia energética: la aerotermia extrae energía del aire exterior, generando hasta un 70% de energía gratuita frente a un 30% de aporte eléctrico. Si ese 30% procede de energía solar, el balance puede llegar a ser prácticamente neutro.
Versatilidad y compatibilidad con energías renovables: puede integrarse fácilmente con sistemas fotovoltaicos y adaptarse a distintos sistemas de distribución (agua, radiadores de baja emisividad, muros radiantes, etc.), aunque insistimos en que no todos son igual de coherentes en términos bioclimáticos.
Bajo mantenimiento y larga vida útil: no requiere combustible, ni revisiones complejas, ni almacenamiento de energía térmica más allá del depósito de inercia. Es un sistema limpio, estable y con una durabilidad elevada.
Aun así, me gusta insistir en que la tecnología no sustituye al diseño arquitectónico.
El primer paso siempre debe ser reducir la demanda energética mediante estrategias pasivas; solo cuando esa demanda mínima no puede cubrirse de manera natural, se justifica incorporar un sistema activo como la aerotermia.
En definitiva, la aerotermia es una tecnología excelente, pero no la solución universal.
En climas mediterráneos, un buen diseño pasivo consigue que el edificio mantenga el calor en invierno y el frescor en verano sin necesidad de recurrir a sistemas activos. Por eso, para nosotros, la aerotermia no es una alternativa, es una herramienta puntual y concreta: la mejor opción para calentar agua caliente sanitaria, y nada más.