ESENCIA MEDITERRÁNEA EN EMPORDÀ

Casa en Roses

Casa en Roses

Disponer de una parcela excepcional con increíbles vistas al mar, en pleno Empordà, supone adaptarse a terreno agreste y escarpado que configura en UN entorno único de la Costa Brava.

En este contexto se sitúa un terreno con elevada pendiente en una ubicación privilegiada a pocos metros sobre el nivel del mar donde construir una vivienda de ensueño.

UBICACIÓN

 

Nos ubicamos en un enclave estratégico que se remonta más allá de la época romana, el golfo de Roses, al sur de Cap de Creus con una larga tradición defensiva y comercial de tradición pesquera y que en los últimos decenios experimentó un crecimiento exponencial con la llegada del turismo en los años 60 del siglo pasado.

El desarrollo turístico se manifestó con una modificación de la trama urbana que pasa a crecer a lo largo de toda la costa con grandes edificios de uso hotelero, así como una peculiar urbanización organizada en canales marítimos que permite a las embarcaciones llegar hasta la puerta de las viviendas.

La parcela en la que se implanta el proyecto se erige en una zona residencial por encima del conjunto urbano de la población. Se trata de un terreno con elevada pendiente e increíbles vistas al mar.

IMPLANTACIÓN

 

El litoral de esta costa dispone de una normativa especial para parcelas ubicadas a poca distancia del mar que determina una reducción del gálibo de edificación y aumenta las separaciones a los límites de parcela.

Partiendo de esta premisa y con el objetivo de adaptarnos a la elevada pendiente del terreno, integrando la casa en el paisaje, se plantea una edificación de tres plantas adaptada a la topografía.

Disponemos una primera planta sótano semienterrada que resuelve el acceso desde la calle, una planta baja que contiene la zona de noche y una planta primera donde se ubica una zona de día con terraza y jardín.

Con el objetivo de reducir el impacto visual de la fachada desde el acceso, la planta primera se retira del límite de fachada y se trabaja con materialidades distintas permitiendo una mayor integración en el entorno. Además, los distintos niveles se adaptan al terreno mediante escalonados intermedios entre franjas que minimizan la necesidad de movimientos de tierras.

PROGRAMA

 

A nivel de programa, las tres plantas que configuran la vivienda quedan claramente definidas. En el nivel inferior, encontramos una planta sótano que se utiliza exclusivamente como acceso desde la calle tanto a nivel peatonal como de vehículos. Se trata de un espacio amplio con capacidad para un total de tres vehículos y zona de almacenamiento y aseo. Para conectar este primer nivel con el resto de plantas, se dispone un espacio de escalera abierta que permite la distribución de luz y que reserva un espacio para la futura colocación de un ascensor, si éste fuese necesario.

El siguiente nivel, la planta baja, acoge la zona de noche que cuenta con un total de cuatro dormitorios tipo suite con baño y vestidor. Además, esta planta cuenta con una sala común en el espacio de distribución que puede destinarse a usos polivalentes.

Por último, accedemos a la planta superior en contacto directo con el terreno, en la que encontramos una serie de patios que distribuyen las zonas de comedor, cocina con despensa y vinoteca, así como una sala de estar con biblioteca y estudio directamente relacionados con la zona exterior de jardín y piscina.

El espacio exterior incluye una sala estar protegida por una pérgola bioclimática.

ESTRATEGIA BIOCLIMÁTICA

 

El proyecto se basa en los principios de la arquitectura pasiva a través de estrategias que garanticen asoleo, acumulación térmica de frescor y calor, iluminación natural y ventilación cruzada en todas las estancias.

Partiendo de maximizar la captación solar a sur en invierno y conseguir una buena protección y ventilación en verano, se implantan una serie de patios a lo largo de las zonas de día y de noche que incorporan vegetación de hoja caduca, generando así espacios que se protegen de forma natural cuando llega la primavera y florece la vegetación y que permiten de nuevo el paso del sol en otoño cuando los árboles y arbustivas de hoja caduca perderán sus hojas.

Integrar la presencia de vegetación nos permite, además, mejorar la regulación higroscópica natural del interior de la vivienda que se beneficia de la capacidad de acumulación de higrotérmica del suelo, así como una sensación de bienestar propiciada por el efecto biofílico que se consigue gracias al contacto total con la vegetación desde prácticamente todas las estancias principales tanto de día como de noche.

La vegetación del interior de la vivienda se complementa también en el espacio exterior, en este caso no solo a través del ajardinamiento sino también mediante una pérgola vegetal, una cubierta ajardinada y una serie de pavimentos drenantes que evitan la acumulación de temperatura en los días cálidos de verano.

Esta integración en el entorno a través de la vegetación garantiza un mejor funcionamiento bioclimático en verano e invierno y dota el edificio de una mayor resiliencia y adaptabilidad a los cambios futuros del clima.

Además, la cubierta ajardinada limpia el aire de impurezas, absorbe CO2 y genera una capa de tierra que funciona como aislamiento y dota el conjunto de una elevada inercia, ayudando a amortiguar los cambios de temperatura entre la noche y el día.

Funcionamiento en invierno.

En invierno, toda la vegetación caduca que ocupa el edificio pierde sus hojas permitiendo el paso de radiación solar hacia el interior de la vivienda a través de las aberturas orientadas a sur.

La energía solar captada se almacena en la envolvente gracias a muros de inercia que mantienen la temperatura durante largas horas gracias al elevado aislamiento exterior.

 

Funcionamiento en verano.

En verano, nos protegemos del sol gracias a una serie de persianas de madera con lamas regulables en función de la inclinación del mismo y abrimos ventanas en fachadas opuestas para asegurar la ventilación cruzada en las distintas estancias utilizando a nuestro favor la diferencia de presión que se genera entre una fachada cálida (sur) y una fachada fría (norte).

La pérgola bioclimática donde se extiende la vegetación tipo enredadera que genera una serie de espacios protegidos que permiten extender los espacios interiores hacia exteriores habitables y confortables en contacto directo con la naturaleza.

Además, todo el entorno ajardinado, así como el pavimento permeable permiten absorber la humedad del ambiente, refrescando en los días cálidos a través de la evaporación y garantizando el confort higrotérmico tanto dentro como fuera.

Sin duda, el mejor lugar para reposar en un día soleado de verano es bajo la sombra de un árbol sobre un pavimento verde, este es el efecto que se consigue con un jardín permeable repleto de vegetación.

SISTEMA CONSTRUCTIVO

 

El proyecto se materializa con una doble hoja de ladrillo cerámico con una cámara intermedia que se aísla con fibra de madera, un aislamiento natural de elevada eficiencia y durabilidad. Los forjados se solucionan mediante un sistema unidireccional de viguetas descolgadas.

A nivel de materialidad exterior, con el objetivo de minimizar el impacto visual del conjunto desde la calle, se trabaja con dos tipos de acabado que diferencian el zócalo del edificio del resto. Así, en la planta sótano se emplea un aplacado a base de piedra natural, mientras que en las dos plantas superiores, que comprenden los espacios de vida, se utiliza un revoco de cal de tonos terrosos que buscan la integración total con el paisaje.

A nivel interior se trabaja con materiales pétreos y madera, así como revoco de cal en las paredes en tonos neutros que buscan ceder el protagonismo al entorno natural y las increíbles vistas que envuelven la vivienda.

INSTALACIONES DE GENERACIÓN ACTIVA DE ENERGÍA

 

Una vez reducida la demanda energética mediante estrategias bioclimáticas, la reducida demanda restante que consiste principalmente en la generación de agua caliente sanitaria se resuelve mediante una instalación de generación activa de energía mediante placas solares que alimentan una caldera de aerotermia con un depósito de inercia que resuelve las necesidades de una familia.

GESTIÓN DE AGUA

 

La primera estrategia para mejorar la gestión hídrica en un entorno en el que buscamos una fuerte presencia de vegetación es la de trabajar con especies autóctonas y evitar ajardinamientos extensivos priorizando jardines xerófitos que ponen en valor la propia tierra como manto de fondo para plantas arbustivas y árboles tanto de hoja caduca como perenne que aseguran la presencia de vegetación durable con pocos requerimientos de agua.

Además, se plantea la recuperación de aguas grises y negras procedentes de duchas e inodoros que se almacenan y filtran en un depósito que servirá para su reaprovechamiento en riego y limpieza exterior.