Sentido de pertenencia

6 VIVIENDAS EN GAVÀ MAR

Vivir en comunidad es una de las formas más sostenibles de vida, el hecho de que varias familias puedan compartir espacio y recursos de vida es una forma de suficiencia y uso responsable de recursos, pero más allá de estas consideraciones, sin duda es una de las formas de habitar que pueden llegar a generar mayor calidad de vida.

 

En este proyecto de 6 viviendas en Gavá, llevamos la idea de comunidad al extremo, no solo planteando recursos y espacios de vida en común sino buscando aprovechar al máximo el diseño bioclimático del conjunto, reduciendo el consumo y produciendo energía compartida y garantizando condiciones de confort y calidad del ambiente interior con un mínimo impacto ambiental.

IMPLANTACIÓN

 

Esta comunidad de viviendas sostenible se encuentra en una zona costera entre el Massís del Garraf y el Delta del Llobregat, se trata de la zona de Gavá mar una extensión de la población que lleva el mismo nombre situada a primera línea de mar con un ambiente de vida tranquilo y relajado a pocos minutos en tren o en coche de la ciudad de Barcelona.

La ubicación es una parcela completamente plana cuya regulación permite la construcción de 6 viviendas en la que se plantea una implantación que parte de optimizar el acceso a servicios comunes conjuntos, desde el aparcamiento y espacios exteriores hasta la generación de energía.

La geometría y orientación de la parcela facilitan el acceso desde el extremo sur, una orientación a la que se abren todas las viviendas para maximizar la captación solar. En esta orientación es en la que ubicamos la mayor parte de los espacios de vida, con pérgolas generosas y zonas verdes y bien conectadas con un amplio espacio comunitario en el extremo opuesto, que incluye un jardín, una piscina naturalizada y una extensa pérgola para el uso comunitario.

Volumétricamente, se plantea un conjunto de casas apareadas con la voluntad de que se interpreten como un solo edificio, reforzando el sentido de comunidad e integrándose en el entorno urbano de forma discreta y respetuosa.

La separación entre edificios responde a la normativa urbanística y al esquema de sombras para mantener condiciones uniformes en todas las viviendas.

 

PROGRAMA

 

El programa consta de 6 apartamentos compactos cuya superficie privada se complementa por espacios exteriores y zonas comunitarias. Cada unidad dispone de planta baja y planta primera, de forma que en planta baja encontramos un espacio diáfano que se abre al sur, y que incluye sala de estar, comedor y cocina. Se trata de una superficie habitable cuya dimensión se duplica durante los meses cálidos gracias a una gran pérgola vegetal exterior que aporta una excepcional calidad de vida y amplitud a la zona de día.

En la planta primera encontramos un distribuidor que da acceso a tres habitaciones dobles, una de ellas en formato suite con baño privado y vestidor.

En ambas plantas se tiene la precaución de ubicar los servicios de baños y zonas húmedas a norte, de forma que relegamos las zonas de menor uso a la fachada más fría de la vivienda y generamos un amortiguador térmico para el resto de zonas de vida y estar.

Además, disponemos de una planta sótano bajo las viviendas que queda ventilada e iluminada a través de patios ubicados de forma estratégica para generar una zona de programa flexible, que funciona como cuarta habitación, una zona de trabajo o estudio o actividades diversas de la familia como gimnasio o zona de música.

ESTRATEGIA BIOCLIMÁTICA

 

La ubicación cercana al mar garantiza temperaturas estables y suaves y fomenta la vida exterior, fortaleciendo el sentido de pertenencia a la comunidad y favoreciendo el uso de espacios exteriores comunitarios a modo de extensión de los espacios privativos de cada familia.

La estrategia bioclimática parte de aprovechar al máximo las condiciones favorables de la ubicación reduciendo la demanda energética mediante sistemas de la arquitectura pasiva y aportando la energía necesaria restante mediante fuentes renovables.

 

Funcionamiento en invierno.

Partiendo de una excepcional orientación sur para todas las viviendas, tenemos la captación solar en invierno garantizada, una condición que nos permite reducir la demanda energética de calefacción a prácticamente cero.

El calor solar que captamos se acumula en muros de inercia y se mantiene durante horas gracias a la elevada estanqueidad y aislamiento exterior de las viviendas.

Además, el hecho de disponer de patios de ventilación nos permite controlar y generar corrientes de aire que permiten mejorar el confort durante los meses cálidos.

 

Funcionamiento en verano.

Durante los meses cálidos, las amplías pérgolas vegetales, así como la permeabilidad del terreno, contribuyen a generar una atmósfera de frescor y humedad a modo de microclima que protege a las viviendas del sobrecalentamiento solar.

Se trata de pérgolas cubiertas con vegetación de hoja caduca que protegen del sobre asoleo en verano, pero pierden sus hojas en invierno para permitir el paso del sol hacia el interior.

Además, el hecho de tener una relación tan estrecha con el espacio exterior que amplia enormemente la calidad de vida y los espacios de las viviendas nos lleva a plantear cuidadosamente estos espacios evitando sobre pavimentarlos de forma que el terreno natural y el sustrato vegetal acumule humedad e inercia térmica y contribuya a generar una atmósfera de bienestar a lo largo de las distintas estaciones del año.

Sistema constructivo

 

El sistema constructivo parte de muros de carga de ladrillos cerámicos cocidos en una industria alimentada con energía de biomasa y con los que no solo ponemos en valor la tradición constructiva de nuestro país, sino que conseguimos una reducción considerable de la huella ecológica de los materiales utilizados.

En planta baja, utilizamos un sistema de doble hoja de muro cerámico con aislamiento de fibra de madera entre ambas, una solución que nos permite una fachada de obra vista.

La planta primera tan solo mantiene una de las hojas de ladrillo que se protege por el exterior con mediante aislamiento exterior -SATE-, buscando la integración paisajística y reduciendo el impacto visual del conjunto.

Además, en el sistema constructivo se tiene muy en cuenta los factores acústicos, ya que, al disponer de espacios diáfanos y patios de ventilación e iluminación, así como muros compartidos entre viviendas, es importante diferenciar y aislar las actividades diurnas y nocturnas, evitando problemas acústicos entre las viviendas apareadas.

 

Instalaciones de generación activa de energía

 

En una ubicación mediterránea privilegiada, la reducción de la demanda energética nos permite prescindir prácticamente al completo de sistemas de climatización activa de calor o frio a excepción de algunas zonas a norte en la que se realiza un aporte puntual mediante radiadores de alta eficiencia alimentados por energía procedente de las placas solares fotovoltaicas comunitarias.

Además, se instalan estufas de biomasa en cada una de las viviendas que permiten conseguir un aporte extra durante aquellas semanas más frías y nubladas en las que las viviendas no disponen de captación solar de forma puntual.

La generación de agua caliente se realiza mediante calderas de aerotermia.

 

Gestión de agua

 

Se instala una depuradora de aguas grises que recoge agua procedente de duchas y lavamanos y se almacena para ser utilizada en el riego de las zonas comunes de la comunidad, no solo contribuyendo al mantenimiento y reducción de consumos de las mismas sino mejorando el funcionamiento bioclimático de las viviendas al disponer de zonas exteriores vegetales repletas de vida que contribuyen a la regulación higrotérmica del ambiente exterior.