Casa en Montseny en la Revista EcoHabitar

Publicado el 06 noviembre 2026

La revista EcoHabitar, publicación especializada en bioconstrucción, arquitectura sostenible y hábitat saludable, recoge en su último artículo nuestro proyecto Casa en Montseny, bajo el título «Un hogar que respira y crece con la familia: Flexibilidad y biohabitabilidad en Montseny».

El artículo profundiza en las decisiones arquitectónicas y constructivas que definen esta vivienda unifamiliar, diseñada para una familia con tres hijos en un entorno de alto valor paisajístico. A través del proyecto se exploran cuestiones como la flexibilidad de los espacios, la integración en el territorio, el uso de materiales naturales y las estrategias bioclimáticas destinadas a reducir el consumo energético y mejorar la calidad del ambiente interior.

Uno de los elementos centrales de la vivienda es el patio-invernadero, que organiza la distribución y contribuye a regular las condiciones térmicas mediante la captación solar y la ventilación natural. La publicación también aborda las soluciones de construcción en madera y termoarcilla, los criterios de biohabitabilidad y las instalaciones eficientes que completan el proyecto.

 

 

Decisiones de diseño bioclimático para una vivienda unifamiliar en sintonía con el territorio

 

La Casa en Montseny es un proyecto de vivienda unifamiliar situada en una pequeña población a los pies del macizo del Montseny (Catalunya), un entorno de alto valor paisajístico y ecológico. Diseñada para una familia joven con tres hijos pequeños, la vivienda nace de la voluntad de ofrecer un espacio cálido, flexible y plenamente integrado en el territorio, con criterios de sostenibilidad, biohabitabilidad y eficiencia energética como ejes centrales del diseño.

El objetivo principal fue crear un hogar que acompañara el crecimiento y los cambios vitales de la familia, ofreciendo versatilidad de usos sin comprometer la eficiencia ambiental ni la armonía con el paisaje. El terreno, con una suave pendiente sur-norte que se acentúa a media parcela, planteaba un desafío topográfico que se convirtió en oportunidad para generar una volumetría integrada y un funcionamiento bioclimático óptimo.

 

El proyecto: motivación, biohabitabilidad y decisiones de diseño

 

La familia deseaba una vivienda donde el confort térmico y lumínico se lograra de manera natural, minimizando el consumo energético y el impacto ambiental. El proyecto debía responder a tres retos principales:

Flexibilidad funcional: permitir la convivencia diaria de cinco personas y, de forma ocasional, la estancia prolongada de familiares o amigos.

Sostenibilidad integral: desde el diseño pasivo hasta los materiales naturales, locales y reciclables.

Integración con el entorno: tanto visual como ecológica, respetando la topografía, la vegetación autóctona y el carácter rural de la zona.

 

Biohabitabilidad. Salud y reducción de emisiones

 

Desde el inicio se aplicaron criterios de biohabitabilidad, priorizando la salud de los ocupantes y la reducción de emisiones contaminantes.

Se seleccionaron materiales libres de compuestos orgánicos volátiles (COV), pinturas minerales, aislamientos naturales y maderas con certificación FSC.

Se diseñó una instalación eléctrica con cableado libre de halógenos y disposición controlada de campos electromagnéticos en dormitorios y zonas de descanso.

 

Diseño Bioclimático: El Patio Central Invernadero

 

El diseño se organiza en dos franjas paralelas separadas por un patio-invernadero central, verdadero pulmón térmico y lumínico de la vivienda. Este espacio actúa como mediador climático y articulador de recorridos, favoreciendo la ventilación cruzada norte-sur y permitiendo que la vivienda respire.

 

 

Distribución, orientación y estudio geobiológico

 

El acceso se realiza desde la fachada este, a través de un pequeño vestíbulo exterior cubierto. Desde allí se accede al distribuidor central que organiza los recorridos en torno al patio-invernadero.

En la planta principal se sitúan las áreas de día y los dormitorios infantiles; mientras que en la planta semienterrada —aprovechando el desnivel del terreno— se ubica un pequeño taller vinculado al huerto, una zona de almacenamiento y un porche exterior para trabajos al aire libre.

La franja sur alberga las estancias principales (salón, comedor y dormitorios).

La franja norte contiene los espacios de servicio (baños, vestidor, lavandería, sala técnica).

El resultado es una casa de líneas sobrias y materiales honestos, que se adapta con naturalidad a la pendiente y aprovecha las mejores vistas desde la fachada norte.

 

Orientación solar y ventanas de alta eficiencia. Captación solar pasiva e iluminación natural

 

La vivienda aprovecha al máximo la radiación solar de la fachada sur, donde se abren grandes ventanales protegidos por voladizos que regulan la ganancia térmica estacional.

Hacia el norte se abren huecos más contenidos, orientados a las vistas del paisaje, con vidrios de alta eficiencia térmica.

Esta disposición garantiza iluminación natural durante la mayor parte del día y reduce significativamente la necesidad de calefacción.

 

Estudio geobiológico y protección electromagnética. Geobiología del terreno: Diseñar para un descanso saludable

 

Antes del inicio de la obra se llevó a cabo un estudio geobiológico del terreno, que identificó corrientes de agua subterráneas y líneas telúricas.

En base a sus resultados, se ajustó la ubicación de dormitorios y zonas de descanso para evitar interferencias energéticas y garantizar un descanso saludable.

Se aplicaron, también, medidas de apantallamiento pasivo frente a radiaciones electromagnéticas externas.

 

Estructura mixta: muro de termoarcilla y entramado ligero de madera

 

Dada la pendiente del terreno, la solución estructural se resuelve mediante dos sistemas constructivos diferenciados. La base de la vivienda, parcialmente vinculada al terreno, se construye con muros de termoarcilla de gran inercia térmica y un forjado sanitario ventilado, que protege frente a la humedad del terreno y mejora el comportamiento higrotérmico de la vivienda.

Sobre esta base, la planta superior se levanta mediante un sistema de entramado ligero de madera tipo balloon frame. La elección de la madera permite reducir considerablemente el peso de la estructura y trabajar mediante un sistema mayoritariamente prefabricado y de construcción en seco.

Los elementos estructurales se preparan previamente en taller y llegan a obra listos para su montaje. En este caso, la estructura de madera de la planta superior se montó en aproximadamente tres días, reduciendo los tiempos de ejecución, las operaciones realizadas directamente en la parcela y la generación de residuos.

 

Muros de entramado de madera y aislamiento de fibra de madera

 

Los cerramientos de la planta superior se resuelven mediante muros de entramado de madera, cuya cámara interior, de aproximadamente 14 cm, se rellena completamente con aislamiento de fibra de madera.

Hacia el interior, los muros reciben un acabado continuo enyesado, mientras que hacia el exterior se completa el sistema con las diferentes capas de protección y un acabado de revoco de cal hidráulica.

La composición incorpora las láminas necesarias para garantizar el correcto comportamiento higrotérmico de la envolvente, situando la barrera de vapor en la cara caliente del aislamiento. El conjunto permite integrar estructura y aislamiento dentro de un mismo sistema ligero y transpirable.

 

Forjados de madera y construcción en seco

 

Los forjados de la planta superior se ejecutan mediante vigas de madera de sección aproximada de 10 × 20 cm y una composición tipo panel sándwich.

En la cara inferior, un panel de madera queda visto como acabado interior. Sobre esta capa se dispone un núcleo de aproximadamente 23 cm de aislamiento de fibra de madera y, en la parte superior, un panel de madera OSB que cierra el conjunto.

La barrera de vapor se coloca en la parte inferior del forjado, correspondiente a la cara caliente del aislamiento, para garantizar el correcto funcionamiento higrotérmico y evitar condensaciones intersticiales.

Esta solución permite que un mismo paquete constructivo integre estructura, aislamiento y acabado interior, simplificando el número de operaciones necesarias en obra y manteniendo la lógica de construcción en seco de toda la planta superior.

 

 

Cubierta ligera con pendientes resueltas en madera

 

La cubierta continúa el mismo criterio constructivo. Para formar las pendientes, en lugar de recurrir a recrecidos o soluciones pesadas, se utilizan cuñas de madera, que permiten configurar la geometría necesaria reduciendo el peso del conjunto.

Sobre esta estructura se disponen las diferentes capas de aislamiento, impermeabilización y protección de la cubierta, terminada exteriormente con grava.

La solución permite mantener la continuidad del sistema de construcción ligera y en seco, evitando incorporar cargas innecesarias sobre la estructura de madera y facilitando una ejecución más rápida y precisa.

La cocina y el comedor forman un único espacio abierto, con la estructura de madera vista como elemento principal del interior.

 

Construcción en seco, ligera y más eficiente: Menor tiempo y residuo. Madera y termoarcilla

 

Una construcción más ligera, rápida y con menos residuos. La combinación de ambos sistemas responde a las necesidades específicas de cada parte de la vivienda: la termoarcilla aporta masa e inercia térmica en la planta inferior, mientras que la madera permite construir la planta superior mediante un sistema mucho más ligero y prefabricado.

La fabricación previa de los elementos en taller mejora la precisión de ejecución y reduce significativamente los tiempos de montaje en obra. Al mismo tiempo, la construcción en seco disminuye la generación de residuos, los cortes y ajustes realizados in situ y la necesidad de procesos húmedos.

La madera y el aislamiento de fibra de madera permiten, de esta forma, resolver estructura y envolvente mediante un sistema coherente con los criterios generales del proyecto: reducir el impacto de la construcción, optimizar los recursos utilizados y simplificar la ejecución sin renunciar a unas elevadas prestaciones térmicas.

 

Instalaciones eficientes y biocompatibles

 

Instalación eléctrica libre de halógenos y mitigación de campos electromagnéticos (CEM)

Las instalaciones eléctricas se diseñaron con circuitos independientes por zona, cableado libre de halógenos apantallado y mecanismos de bajo impacto ambiental.

Se evitó estratégicamente la concentración de cuadros eléctricos en dormitorios y zonas de descanso para reducir la exposición a campos electromagnéticos (CEM).

 

Red de saneamiento separativa y depuración biológica de oxidación total

La red de saneamiento se ha proyectado bajo criterios estrictos de sostenibilidad, economía circular y bioconstrucción:

  • Materiales de la instalación: se emplean tuberías de polipropileno (PP) de tres capas con uniones por junta elástica.
  • Disposición y trazado separativo: el sistema se organiza mediante una red doble totalmente independiente desde el origen.
  • Ciclo del agua y depuración biológica: ambas líneas confluyen en una depuradora biológica de oxidación total.

 

Autoconsumo fotovoltaico y climatización por aerotermia, para una casa pasiva de consumo casi nulo

La vivienda funciona como casa pasiva de consumo casi nulo.

El sistema de climatización se apoya en aerotermia, que alimenta los radiadores de agua de baja temperatura y produce el agua caliente sanitaria (ACS).

La energía eléctrica necesaria para el funcionamiento de estos sistemas procede parcialmente de las placas fotovoltaicas instaladas en cubierta, con baterías de acumulación que permiten aumentar el grado de autonomía de la vivienda.

El salón se abre hacia el exterior mediante grandes carpinterías de madera que favorecen la entrada de luz natural.

 

 

Funcionamiento bioclimático

 

El patio-invernadero central funciona como un sistema bioclimático híbrido (activo y pasivo):

  • En invierno, capta la radiación solar para precalentar el aire de ventilación, introduciéndolo al interior mediante compuertas automáticas reguladas por sensores de CO₂.
  • En verano, su cubierta acristalada se abre motorizadamente para activar una chimenea térmica que estimula la ventilación cruzada y evita el sobrecalentamiento.

Gracias a esta estrategia, se reduce en más de un 60 % la demanda de calefacción y se optimiza la calidad del aire interior.

 

Circularidad y huella ecológica

 

El proyecto se concibió bajo estrictos criterios de economía circular y reducción de la huella de carbono.

Se priorizó el uso de materiales de km 0 y recursos locales —como madera del Pirineo, cerámica catalana y cal hidráulica natural—, minimizando las emisiones por transporte y fomentando la economía regional.

Durante la ejecución se aplicó un riguroso plan de gestión de residuos de construcción, priorizando la separación selectiva, el reciclaje y la reutilización en obra.

Además, la implementación de sistemas constructivos en seco garantiza un desmontaje futuro reversible y sin pérdida de componentes, prolongando el ciclo de vida de los materiales y facilitando su reciclabilidad.

La vivienda presenta una huella ecológica reducida, gracias a:

  • Una estructura de alta inercia térmica que mejora la eficiencia energética.
  • El uso de biomateriales y de bajo impacto ambiental.
  • Una eficiencia energética superior al estándar nZEB.
  • Una autonomía parcial respecto a la red eléctrica.
  • Un sistema de gestión de agua autónomo.
  • La ausencia de materiales tóxicos o contaminantes en su composición.

El proyecto de la Casa en Montseny parte de una parcela con una condición poco favorable a priori: las principales vistas se encuentran hacia el norte, en sentido contrario a la orientación que de forma más inmediata podría parecer óptima para abrir la vivienda y aprovechar la radiación solar.

El proyecto demuestra, sin embargo, cómo una lectura atenta del lugar y la incorporación de estrategias bioclimáticas desde las primeras decisiones de diseño permiten compatibilizar ambas necesidades. La vivienda se adapta a la pendiente, se abre hacia el paisaje y, al mismo tiempo, mantiene un funcionamiento térmico eficiente mediante la captación solar, la ventilación natural, la inercia térmica y una envolvente cuidadosamente diseñada.

La prioridad ha sido conseguir una vivienda confortable y saludable, plenamente vinculada a un entorno excepcional como el Montseny, sin que la complejidad de la parcela implique recurrir a soluciones constructivas innecesariamente complejas ni a instalaciones destinadas a compensar demandas que pueden resolverse previamente mediante estrategias pasivas.

El resultado es un proyecto aparentemente sencillo, pero detrás de esa sencillez existe una sucesión de decisiones precisas sobre implantación, orientación, materialidad, estructura y funcionamiento bioclimático. Todas ellas persiguen un mismo objetivo: mejorar la calidad de vida, el bienestar y el confort cotidiano de la familia.

Porque, en última instancia, ese es uno de los principales objetivos de la arquitectura: comprender las condiciones específicas de cada lugar para transformarlas en espacios capaces de cuidar a las personas que los habitan.

 

Agradecemos a EcoHabitar la publicación de este proyecto y la oportunidad de compartir las estrategias arquitectónicas y constructivas que hemos desarrollado en Casa en Montseny.

Podéis consultar la publicación en la revista EcoHabitar y descubrir más detalles e imágenes en la página del proyecto Casa en Montseny de Slow Studio.