CONECTANDO ESPACIOS EN MÁXIMO DESNIVEL

Casa en Fontpineda

Este proyecto ubicado en un terreno de pendiente pronunciada convierte el desnivel en el mejor aliado, aprovechando la perfecta orientación a sur y las excepcionales vistas sobre el mar para dar solución a un desarrollo flexible y con total conexión con el exterior.

IMPLANTACIÓN

Nos ubicamos en una urbanización a unos 500 metros de altitud en la zona metropolitana de Barcelona y con excepcionales vistas sobre el mar.

El terreno de nuestros clientes se encuentra totalmente orientado a sur y dispone de una pronunciada pendiente que condiciona la implantación del proyecto debido a la necesidad de generar distintos niveles de contención.

Además, partimos de la complejidad añadida de que el acceso a la parcela se realiza desde el punto inferior del terreno lo que complica el acceso rodado y quedamos limitados a un acceso peatonal que salve los primeros niveles para llevar a la altura idónea donde disfrutar de sol y vistas.

PROPUESTA DE PROYECTO

La familia parte de una idea muy clara del programa que busca para su futura vivienda en la que priorizan la total flexibilidad.

Desde las primeras reuniones hacen mucho énfasis en su intención de conseguir un programa que disponga de espacios polivalentes ya que actualmente tienen dos hijos y previsión de un tercero, además de visitas esporádicas de familiares.

Así, definimos un programa de 4 habitaciones de uso variable que pueden ser intercambiadas entre zona de dormitorio, teletrabajo, zona de juegos o espacio para invitados, en función de las necesidades cambiantes a lo largo de los años.

Además, decidimos no renunciar a una conexión directa entre las distintas estancias del programa pese a que deben ser distribuidas en distintas plantas para adaptarse a la pendiente pronunciada del terreno.

De esta forma, generamos un primer nivel que es un sótano polivalente con una habitación de invitados y zona de juegos sobre el que reposa la vivienda principal dividida en 3 niveles separados por medias alturas conectadas a través de una escalera central abierta de tres alturas y un patio invernadero.

Los espacios de comedor-cocina se ubican en la primera planta y la zona de noche con los distintos dormitorios o habitaciones polivalentes se sitúan en las dos entreplantas del volumen superior.

Conseguimos así espacios muy agradables desde el punto de vista arquitectónico, gracias a la sensación de amplitud que genera el triple espacio central y con estancias conectadas pese a la necesaria adaptación de alturas al terreno.

Además, cada una de los espacios principales en el interior tiene una conexión directa con el exterior al mismo nivel o en su defecto, con el patio invernadero.

BIOCLIMATISMO Y BIENESTAR

Creemos en proyectar con la mirada puesta en el bienestar de las personas, no solo a nivel de programa e implantación sino también a nivel de funcionamiento bioclimático y salubridad, por este motivo planteamos la ubicación de un patio invernadero en el centro de las zonas de día de la vivienda que sirve para captar luz, calor y generar ventilaciones cruzadas efectivas.

El hecho de disponer de este patio maximiza las posibilidades de ventilación en un proyecto en altura, pero además se convierte en el centro neurálgico de la vivienda separando las zonas de día y las de noche.

Además, la compacidad del volumen se convierte en un aspecto clave del funcionamiento bioclimático. Se propicia que la envolvente sea lo más limitada y compacta posible para evitar pérdidas, al mismo tiempo que permitimos captación solar a través de la disposición del patio.

SOLUCIÓN CONSTRUCTIVA

A nivel constructivo, el proyecto se divide en franjas que responden a la necesidad de contención debido a la pendiente pronunciada del terreno.

La contención se lleva a cabo mediante muros de hormigón conformados in situ para asegurar su óptima ejecución salvando los elevados desniveles del terreno.

El muro empieza en la cota inferior de acceso a terreno entendiéndose cómo un zócalo y buscando la integración del proyecto en el terreno y evitando que ninguna franja adquiera proporciones demasiado grandes en relación al conjunto.

A partir del nivel de contención y cimentación, se eleva una estructura de muros portantes de ladrillo de doble hoja tanto en planta baja como en los primeros dos niveles, a diferencia de la zona de noche que se remata con una hoja simple de ladrillo con sistema SATE.

La diferencia constructiva responde tanto a la lógica compositiva de fachadas como a la diferenciación de zonas de noche y de día y esta estrategia se ve reforzada por un cambio en el acabado exterior. A la primera planta se le da un aspecto de ladrillo pintado de blanco, mientras que los niveles superiores se rematan con un volumen de alicatado esmaltado.

Este cambio de acabados siempre en tonos neutros añade cierto contraste entre los distintos niveles que ayuda a contener la geometría del conjunto y responde a la diferencia de usos.

Lo mismo ocurre con el sistema de forjados convencionales de revoltón cerámico de media vuelta y viguetas de hormigón que solucionan los distintos niveles y que al llegar a la cubierta se substituyen por una estructura de madera que responde a las pendientes inclinadas y a la apuesta por un material natural y cálido visible desde el interior de las zonas de dormitorio.